Caminando por una vereda algo angosta, me encuentro con un personaje nada facil de evadir. Alguien que habla hasta mas no peder y cuenta historias llenas de risas, ensuenos y encantos. Al tratar de cruzar al otro lado de la calle, escucho un silbido del personaje ya nombrado. Doy vuelta y miro que se ha aproximado mas y mas hacia mi lado de la calle dejando atras la vereda angosta para ubicarse en el cruce de dos vias en las que hay que elegir una direccion. Yo, aun sin notar que las calles han tomado una direccion diferente, me doy cuenta si, que el personaje ya paso a representar una persona con cuerpo y alma, que caminaba junto a mi hacia cualquier lugar por donde hubiera aun un poco de luz alumbrandonos. Las luces de la ciudad armoniosa y algo desolada, empezaron a apagarse poco a poco, junto con ellas, empezaron tambien a apagarse las pasiones adscritas a ese personaje que escribia historias a traves de sus miradas y risas. Rápidamente desperte de mi sueño, alucinacion o perdida de realidad ocasionada por el deseo de dejar atrás quella vereda tan pequeña en donde mis pasos aplacaban las pisadas de otros, y en donde no habia lugar más que para mi misma, sin acompanantes. Atrás quedo ya ese hombre místico y a la vez tan sutil que paso a formar parte de otra de las historias mal contadas en mi caminar.Para Uros


